

| RESEÑA HISTORICA |
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La campana existe desde la más alta antigüedad. Los Chinos la fabricaban desde el segundo milenio antes de nuestra era. Los Egipcios y los Fenicios también nos dejaron campanillas. En Macedonia, en Grecia y en Italia, las empleaban con infinidad de usos (apertura de baños, mercados, espectáculos...). Los primeros Cristianos hicieron de ella un símbolo de llamado y de concentración mesiánico: el Signum. Según la tradición, San Paulino (353 - 431), Obispo de Nola |
A fines del siglo VII estas campanas de tamaño pequeño, eran fundidas en el lugar, a proximidad de iglesias y monasterios por fundidores de campanas, artistas itinerantes todavía llamados Santeros (ya que decoraban sus campanas con efigies de santos). La campana de Fontenaille (1202) - la más antigua campana de Francia- fue fundida por uno de ellos.
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Con el desarrollo de los ferrocarriles, en el siglo XIX, los Santeros construyeron fundiciones y dejaron de desplazarse. Antes de la primera guerra mundial, Francia contaba con más de cien talleres de fundición de campanas.
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